A tan solo 132 metros del mar, en pleno centro de Villaricos y entre sus dos pequeños puertos, se encuentra esta parcela. Un entorno donde la vida transcurre con la calma de un auténtico pueblo marinero, con el mar siempre presente. El día a día aquí invita a disfrutar sin prisas: un café por la mañana en una terraza, un baño en el mar, leer en la playa o pasear por las pequeñas tiendas del pueblo.