Brasil: Un mosaico de colores y sabores
Con sus 36 estados, el gigante de América del sur posee una cultura vibrante y un patrimonio natural con una riqueza extraordinaria. En el corazón del Pulmón del planeta, la agricultura es el motor de una economía tradicional que ubica a Brasil como el primer país productor de café y entre los cinco primeros de cacao. Las semillas de cacao de Foresteros del Amazonas son codiciadas por los chocolateros de todo el mundo.
Brasil despierta todos los sentidos, la vista, primero, con lugares que cortan la respiración tales que las cataratas de Iguazú en el estado de Paraná o la estatua del Cristo Redentor en Rio de Janeiro. El olfato y el gusto con la cocina perfumada de especias, entre la Farofa con pimienta de Belém o el empadão de carne. Luego, el tacto y el placer de deslizar los dedos en la arena fina y caliente de las playas de Lopes Mendes –Rio de Janeiro- y de la Praia do espelho en Bahía. Finalmente, el oído es acariciado por las notas locales, al atravesar ciudades y pueblos, favelas y barrios conocidos, los sonidos latinos se confunden entre la Bossa Nova y la Samba. La música sensual y movida, fluye fácilmente del Axé del Salvador hasta el Forró Nordeste.
El baile y la música tienen un lugar muy importante en la cultura brasilera, pero no dejan de lado el deporte. El futbol ha conquistado el corazón de los brasileros, quienes también disfrutan del vóley playa, capoeira o las carreras de Fórmula 1. Desde Ronaldinho hasta Rubens Barrichello, pasando por Sérgio Mendes, los brasileros se han dado a conocer en sus disciplinas predilectas.
Si bien la populación se concentra en las costas principalmente, la naturaleza recupera su dominio tan pronto como se entra en la Amazonía. El relieve diversificado de Brasil alberga una fauna y una flora increíblemente desarrolladas, con miles de especies. Jaguares, pumas, perezosos, capibaras, monos, loros, tucanes, serpientes, caimanes, pirañas, delfines y muchos más han hecho de este lugar su hogar. Entre las montañas de la Serra do Mar, las islas de Fernando de Noronha, el atol das Rocas y la pampa de Rio Grande do Sul, crece todo un mundo salvaje. Brasil, sin duda es una tierra de contrastes y es un lugar para descubrir en todas sus facetas.
Traducido por Beltrán M. – Meretdemeures.com










