Las ventajas de comprar una vivienda nueva en España
¿Por qué escoger invertir en una vivienda de obra nueva en lugar de en una antigua? Además de las líneas modernas de las viviendas nuevas y los servicios disponibles en los edificios de reciente construcción, la vivienda de obra nueva ofrece otras ventajas con relación a la compra de una vivienda existente.
Ahorrar comprando nuevo
Para empezar, la compra de una vivienda nueva le permite ahorrar. Los inmuebles de nueva construcción no están sujetos al Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP), que puede ascender al 10% del valor de la vivienda.
En segundo lugar, una casa o piso nuevo suele consumir menos energía que un edificio más antiguo. La mayoría de los edificios nuevos se construyen según las últimas normas definidas por el CTE (Código Técnico de Edificación), como la normativa térmica DB-HE.
Por último, "nuevo" también significa "sin obras". En la mayoría de los casos, puede personalizar su vivienda eligiendo los acabados (suelos, baño, cocina, etc.). Por tanto, no tendrá que realizar ninguna obra estructural ni remodelar la vivienda.
Una inversión segura
Una casa o piso de nueva construcción suele ser más fácil de alquilar o revender. Modernas y cómodas, los futuros compradores las ven como una inversión sin riesgo, y a los inquilinos les resulta más fácil planificar con antelación.
Las viviendas de nueva construcción en España cuentan con una garantía del constructor. La garantía decenal es obligatoria desde el año 2000. Los constructores están obligados a contratar un seguro que garantice los elementos estructurales de los edificios durante diez años. Además, hay un año de garantía contra defectos de acabado y tres años de garantía sobre los componentes utilizados en la construcción.
Comprar nuevo también puede ser jurídicamente más seguro. En España, el comprador es responsable de la situación del inmueble (urbanística, fiscal, jurídica, etc.) y debe informarse al respecto, ya que el notario no está obligado a hacerlo. Por ejemplo, como las deudas están vinculadas a la propiedad y no a los propietarios, no hay sorpresas desagradables cuando se invierte en una vivienda nueva. Con una vivienda nueva, tampoco hay riesgo de no declarar las obras de ampliación (lo que puede costarle una multa, aunque las obras las hayan realizado los anteriores propietarios).
Para asegurarse de que su inversión se realiza sin problemas, no dude en recurrir a la ayuda de un agente inmobiliario y solicitar asesoramiento jurídico si es necesario.










